El viejo juego de la verdad
Es que nacemos sin saber
Y nos vamos sin seguridad
Perdimos la receta de la inmortalidad
En la guerra del fuego del sol
Un arte mágico nos hecho dudar
Si la libertad es vida
Y el misterio dolor.
El amor y el odio
Danzan allá
En el abismo universal
Con sabanas de oscuridad
Y burlas de interrogación
Pequeñas estrellas
Masoquistas de luz
Que yo soy el diablo
Y que todo es dios.
Si quieres la belleza
La belleza más macabra
La que oscila en simetría divina
Y danza en una orbita de confusión
La creación juega al anonimato
Y su merito es reconocimiento póstumo
Que ofusca la idea humana
A abrumados corazones.
Los seres marchan en la ruta sin destino
Acariciando el néctar prohibido
Sus pies gastados como sus mentes
Evitan el perecer
Por su insospechado final
Y consecuencia extraña
Aman tanto que temen
Perderlo todo
Aman tanto que si olvidan
Lo que aman
Sentirán la perdida salvaje
De un aborigen
Enfrentando
Por primera vez
Llorar un ser amado
Petrificado por el silencio
Eterno
Nadie sabe si este ángel
Invisible y mortífero
Solo comienza.
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